Vender online tiene muchas ventajas: acceso a clientes globales, automatización, escalabilidad… pero también implica responsabilidades fiscales que muchos negocios digitales ignoran o manejan mal. Y esos errores fiscales, aunque parezcan pequeños, pueden salir caros. Muy caros.
En este artículo te cuento los fallos fiscales más frecuentes que veo cada semana trabajando con ecommerce, y lo más importante: cómo puedes evitarlos sin volverte loco.
1. No tener clara la forma jurídica del negocio
Muchos ecommerce empiezan como proyectos personales, pero cuando empiezan a facturar, no tienen una estructura fiscal clara. ¿Autónomo o sociedad? ¿Es mejor una SL? ¿Cuándo conviene hacer el cambio?
Error frecuente: seguir como autónomo cuando ya se factura lo suficiente como para que una SL sea más rentable fiscalmente.
Solución: Haz números. Evalúa tus márgenes, tus costes fijos y tu nivel de facturación. A partir de unos 40.000–50.000 € de beneficio neto anual, una sociedad limitada puede ayudarte a pagar menos impuestos y separar tu patrimonio personal.
2. No separar bien lo personal de lo profesional
Usar la misma cuenta bancaria o tarjeta para tus compras personales y de negocio es un clásico… pero un error muy peligroso. Complica la contabilidad, dificulta las deducciones y puede levantar sospechas si Hacienda revisa tus movimientos.
Solución: Ten una cuenta bancaria 100 % dedicada al negocio. Y lo mismo para las herramientas, suscripciones, pasarelas de pago y facturas. Cuanto más orden tengas, más fácil será deducir correctamente.
3. No llevar una contabilidad real del negocio
Tener ingresos no es lo mismo que tener beneficios. Y sin una contabilidad clara, es imposible saber cuánto ganas, cuánto pagas y cómo optimizarlo.
Error frecuente: llevar la contabilidad en un Excel desordenado o dejarlo todo en manos del gestor sin entender nada.
Solución: Trabaja con herramientas que conecten tu ecommerce con tu contabilidad (como Holded, Quipu, Anfix…). Automatiza procesos, pero entiende lo que está pasando con tu dinero. Si no lo entiendes tú, nadie lo hará por ti.
4. Deducir gastos que no corresponden
Muchos ecommerce intentan deducir gastos personales como si fueran profesionales: comidas, viajes, compras… Eso puede suponer sanciones e inspecciones si Hacienda detecta incoherencias.
Solución: Solo deduce lo que esté directamente relacionado con tu actividad. Y guarda siempre los justificantes: facturas completas (no solo tickets), en formato digital o físico, organizadas por meses.
5. No declarar correctamente el IVA en ventas internacionales
Con la venta online, es muy habitual vender fuera de España. Pero cada país tiene sus normas de IVA, y no adaptarse puede provocar problemas.
Error frecuente: aplicar el IVA español en todas las ventas, sin tener en cuenta los umbrales o el sistema OSS.
Solución: Infórmate sobre el sistema One Stop Shop (OSS), que te permite declarar el IVA de varios países desde España. Si vendes a consumidores de la UE y superas los 10.000 € anuales, debes aplicar el IVA del país de destino.
6. No prever pagos trimestrales o anuales
No reservar dinero para los pagos de IVA, IRPF o Impuesto de Sociedades es un error de gestión de tesorería muy común. Llega el trimestre y… sorpresa: no tienes liquidez.
Solución: Crea una cuenta separada donde vayas reservando el porcentaje correspondiente a impuestos (recomendado: entre el 20 % y el 30 % de los ingresos). La previsión es clave para no sufrir sustos.
7. Confiar ciegamente en un gestor que no entiende ecommerce
Muchos gestores tradicionales no están familiarizados con plataformas como Shopify, Etsy, WooCommerce o Stripe. Eso puede generar errores en la presentación de impuestos, en el registro contable o incluso en el cálculo de beneficios.
Solución: Trabaja con un asesor que conozca bien tu modelo de negocio digital. Que sepa lo que es una pasarela de pago, cómo funcionan las comisiones, y qué implicaciones fiscales tiene vender en marketplaces.
Cuadro explicativo, errores comunes y soluciones
Error fiscal | Consecuencia | Solución práctica |
---|---|---|
No definir bien la forma jurídica | Pagas más impuestos | Evalúa SL cuando superas cierto beneficio |
Mezclar gastos personales y de negocio | Problemas para deducir | Usa cuentas separadas y organizadas |
No llevar contabilidad real | No sabes cuánto ganas o pagas | Usa herramientas conectadas y entiende tus números |
Deducir lo que no toca | Riesgo de sanciones | Solo gastos relacionados con la actividad |
Ignorar el IVA internacional | Multas por declaración incorrecta | Aplica OSS si vendes a varios países de la UE |
No prever pagos de impuestos | Falta de liquidez | Reserva mensualmente para el pago de impuestos |
Gestores sin experiencia en ecommerce | Declaraciones mal hechas | Trabaja con un especialista en fiscalidad digital |
¿Te suena todo esto?
No estás solo. Si tienes una tienda online, es normal que te sientas perdido con la parte fiscal. Pero no tiene por qué ser así.
Desde Ekonyou te ayudo a poner orden, optimizar tu estructura fiscal y automatizar lo que puedas para que tu negocio sea más rentable, eficiente y escalable.
¿Te gustaría dejar de preocuparte por estos temas y centrarte en vender más y mejor?
Hablemos. Te escucho y te explico cómo trabajar juntos para que tu ecommerce tenga una base fiscal sólida y sin complicaciones.